jueves, 10 de noviembre de 2011

Fundación Terram: “Es difícil visualizar tú trabajo cuando las grandes empresas tienen el monopolio de los medios de comunicación”


Pamela Surez, Directora de comunicaciones de Fundación Terram, una organización sin fines de lucro responsable de establecer propuestas de desarrollo sustentable en el país, relató, desde su experiencia , qué es ser una ONG ambientalista en una sociedad liderada por las grandes empresas, pero que cada día se digitaliza más, abriendo nuevos canales de difusión. Todo bajo la matriz de su propia Fundación: ser el encargado de generar el vínculo entre la ciudadanía y la esfera política con el fin de generar conciencia social sobre la importancia de cuidar y mantener el medio ambiente.
Por Gabriela Castillo

Nacida en el año 1997, Fundación Terram es la encargada de generar conciencia en la sociedad sobre el desarrollo sustentable para que las generaciones futuras puedan gozar de mayores grados de bienestar. Todos los proyectos que ellos realizan, en base a estudios y cifras concretas, son factibles gracias al trabajo de difusión y a la propia participación ciudadana.
La Directora de Comunicaciones de Terram, Pamela Suarez, es la encargada de generar vínculos con la comunidad haciéndolos partícipes en los proyectos con el fin de potenciar la fundación y validarla desde la construcción de la sociedad civil organizada.

¿Cuál fue la idea por la que nace Terram?

La Fundación Terram nació en el año 1997 y fue un proyecto de varios profesionales de distintas áreas, -economistas, sociólogos, periodistas- que querían fomentar un modelo de desarrollo sustentable para el país. La Fundación surge con un pensamiento más innovador para esa época en base al vínculo del desarrollo sustentable, investigación y difusión de distintos temas.
Entonces, ¿se consideran pioneros en el tema del desarrollo sustentable? No somos la fundación más antigua en medio ambiente, pero sí con un pensamiento a lo mejor más innovador desde el punto de vista de la economía, de la nueva economía del modelo de desarrollo, respecto del respeto del medio ambiente.


Y dentro de la organización cuál vendría a ser la importancia que se le da a los medios de comunicación y cuál vendría a ser su relación con ellos.

La Fundación Terram siempre se ha caracterizado por tener un grupo importante de periodistas o de comunicadores porque todas las cosas que se hacen a través de la fundación, pasan siempre por la difusión. Por ejemplo, si sacamos un estudio, hay que difundirlo. Si trabajamos en un proyecto, ese proyecto tiene que tener difusión. Y yo creo que uno de los ejes más importantes de esta fundación, aparte del departamento de Estudio, es el departamento de Comunicaciones. En éste se replica todo lo que hacemos a través de los medios de comunicación, tenemos un boletín de noticias que sale publicado todos los días desde hace varios años. Tenemos también un programa de radio, además de un blog ciudadano que estrenamos hace 3 meses.


Eso quería especificar un poco. Ustedes creen que para difundir su contenido es mucho más relevante hacerlo a través de los medios ciudadanos?

Por supuesto. De hecho estamos en las redes sociales, tenemos este blog que se creó como para dar respuesta a la gran cantidad de sugerencias que nos llegaban a la página. Personas que querían opinar sobre un tema y no tenían o no había espacios para eso. Ellos no tenían página, no tenían blog, no tenían nada. Entonces pensamos en canalizar toda la información que nos llegaba a través de este blog. Después se potenció a través de Facebook y Twitter. También hemos hecho alianzas con algunas radios comunitarias como en Radio Tierra . Ahí nos han pedido replicar el programa que hacemos nosotros. También con radio Valdivia, que es una radio más universitaria, pero que nos pide frecuentemente cuñas o entrevistas. Además difundimos algunas cosas en medios digitales. Con El Ciudadano siempre hemos tenido un vínculo directo. Además están todos los otros medios que son como El Amaule, El Repuertero , El Rancahuaso, que se mueven en ese ámbito.


¿Y consideran necesario ser visibles, conocidos y reconocibles a nivel social para que la fundación tenga mayor proyección a futuro?

Claro. En eso tiene que ver mucho la difusión en los medios de comunicación. Pero hay que tener cuidado con eso de la fama, porque aquí no se trata solamente de eso, sino que se trata también de aportar con documentos, con cifras, con propuestas más concretas. Entonces sí, yo creo que de todas maneras nos interesa posicionarnos en distintas temáticas, pero a través de nuestro trabajo. Y eso lo reflejamos a través de los medios de comunicación.


Siguiendo esa línea, cómo es la relación y el vínculo que mantienen con los ciudadanos.

La relación es del día a día. Si nos pasó un problema técnico y no pudimos mandar un boletín de noticias, ahí nos llegan emails pidiendo explicaciones o nos llaman por teléfono. La relación o vínculo entonces es absolutamente directa. Si hacemos un seminario, se nos acercan personas y nos cuentan temáticas ambientales o conflictos que tienen ellos y tratamos de asistirlos en lo que podamos, pero siempre en el fondo con un vínculo muy cercano. Tienen importancia absoluta dentro de la organización.

Por lo tanto, ¿me podría afirmar entonces que es necesario contar con la participación permanente de las personas para que esta institución se mantenga vigente?

Por supuesto. De hecho acá promovemos políticas públicas que vienen del ciudadano. Ayer tuvimos un lanzamiento de la comisión de energía que es un trabajo netamente ciudadano. Es un trabajo transversal, donde hay distintos actores: desde parlamentarios, hasta empresarios del turismo como también ONG’S, académicos, etc. Eso es un reflejo de la importancia que tiene para Terram estar presente, porque es un tema ciudadano netamente.


En ese caso, ¿cuál sería la estrategia comunicacional y su vínculo con los ciudadanos?

Ahí la estrategia comunicacional es reforzar con propuesta ciudadana las negociaciones internacionales que vienen con Hewlet. En el fondo tú estás trasmitiendo o estás llevando hacia las personas que toman decisiones la opinión ciudadana que es completamente válida. Eso es ser un nexo entre la ciudadanía y la esfera política, siendo un canal para que los ciudadanos también puedan aportar y participar.


Cambiando un poco de tema, ¿cómo se entiende el desarrollo sustentable en un mundo donde se vive del desarrollo tecnológico e industrial pasando a llevar el medio ambiente?

La idea nuestra siempre es apelar a la conciencia ciudadana a través de datos concretos y duros. Los estudios que hacemos son una de las cosas que más nos identifica, que más nos diferencia de las otras ONG’S. A través de esas cifras estamos incentivando una propuesta más sustentable para, por ejemplo, promovemos las energías renovables, pero con dato duro. A través de los estudios vamos trabajando el tema del desarrollo sustentable. Pero es difícil, cada vez es más difícil porque en estas grandes empresas tienen monopolios de los medios de comunicación y tienen estrategias que hacen que no se visualice el trabajo que tú haces. Pero estos medios ciudadanos, como las redes sociales nos han ayudado harto en eso.

Y Cuál es su mejor estrategia frente a la población para poder generar conciencia social en pro del desarrollo sustentable.

Apelar siempre a la conciencia ciudadana. Por ejemplo el tema Hidroaysén. Donde hay un país completo que no quiere ese proyecto, yo creo que la mejor estrategia ahí es decir ojo, esto no se quiere para el país, escuchemos a la ciudadanía. Esa es la mejor estrategia. Escuchar al ciudadano.


Desde una mirada más global, ¿cuál es el rol del periodismo y de los periodistas en la sociedad, según su visión y en su fundación?

Es un rol fundamental. Ser un puente entre lo que quiere la opinión pública o la ciudadanía y las personas que finalmente toman las decisiones. Yo creo que es vital. Para esta fundación es importante la labor periodística. En el fondo se valora la labor de un periodista, más que ir y escribir una nota. Aquí desde una charla de clase ambiental tienes que hacer, hasta ver lo de la radio.


¿Cuáles son tus principales críticas a los medios, los periodistas y a las ONG´s en general?

El gran problema que tienen los periodistas ahora es hablar de temas sin estudio previo. A veces hay periodistas que se equivocan en cosas que no debieran equivocarse. Y eso es solamente falta de un poquito de preparación previa para hacer una nota, o hacer una entrevista. Pero también tiene que ver con los pocos espacios que hay, porque a veces hay periodistas que si bien escriben notas extensas, explicativas, a veces el editor le corta la mitad y le cambia hasta el titular.
Y respecto de la relación del periodista con la ONG, cuál es tu principal crítica frente a eso.Me gustaría que los periodistas se identificaran más con las ONG’s donde trabajan, porque a veces tú ves a periodistas que están en una ONG ambientalista, y después se cambian y trabajan en una empresa de energía.


Entonces, que sería lo que más destacas del aporte del periodismo a las ONG´s

Los comunicadores son fundamentales porque pueden transmitir lo que hace una ONG. Si tú tienes una ONG y no tienes una buena comunicación, de nada te sirve tu trabajo. La labor de comunicar lo que tú haces y definir estrategias para que la gente se identifique o compre un producto, hace que te crea lo que tú estás diciendo, o en nuestro caso, genere conciencia. Todo eso pasa por la labor del periodista. Por una labor de comunicaciones diarias, que es fundamental.

¿Hay algún medio de comunicación u ONG que te parezca que haga algún trabajo notable comunicacionalmente hablando en relación a este vínculo medios-ONG´s? como una ONG que sea un poco como un ejemplo a seguir, una difusión muy completa.
Todo tiene que ver con el financiamiento que tú tienes para hacer distintas campañas. Por ejemplo aquí en Chile está Greenpeace o WWF que son organizaciones internacionales. Ellos sí hacen una excelente labor comunicacional porque tienen financiamientos para eso. Pueden hacer desde afiches hasta chapitas, seminarios hasta libros, etc. Sin embargo, creo que el Consejo de Defensa de la Patagonia es una instancia que se ha creado por el tema de Hidroaysén y que reúne distintas ONG´s. Ellos sí con pocos recursos han hecho una labor importante, con insertos en la prensa que son bien golpeadores, con gigantografías en los aeropuertos, también con algunos seminarios, algunos talleres. Yo creo que ellos comunicacionalmente, le han hecho el peso a la campaña a la misma Hidroaysén. Nosotros Somos partes también de ese consejo.


viernes, 30 de septiembre de 2011

Escuela de Periodismo UDP adhirió al paro convocado por la CONFECH


En el marco de las movilizaciones estudiantiles que ya llevan 4 meses en curso.


Durante los días martes 27 y miércoles 28 de septiembre, La Escuela de Periodismo de la Facultad de Comunicación y Letras, llevó a cabo la votación de su alumnado para definir si adherían o no como Escuela, al paro convocado por la CONFECH para este jueves 29.
Las urnas se encontraron disponibles en el patio de la universidad, a cargo de distintos representantes del Centro de Alumnos de Periodismo (CEP), quienes luego de registrar el nombre del estudiante y su firma, entregaban el papel con la pregunta “quieres que la escuela de Periodismo se adhiera al paro convocado por la CONFECH el día jueves 29” y con las opciones SI y NO.
Con un resultado de 245 votos a favor de la opción SÍ, por sobre los 39 votos que favorecían a la opción NO http://www.flickr.com/photos/68104397@N03/6196583105/in/photostream , la Escuela de Periodismo adhirió a la movilización del paro de estudiantes, consiguiendo de esta forma que las actividades de la universidad estuvieran sujetas a la decisión de cada profesor, sin poder realizar ningún tipo de evaluación ni poder contar asistencia.
De esta manera, el Centro de Estudiantes de Periodismo (CEP), a través de su presidenta, María Paz Infante http://www.flickr.com/photos/68104397@N03/ , manifestó la invitación para que todos los estudiantes se reunieran el día jueves, a las 9.30 hrs en el piso -1 de nuestra facultad para preparar la marcha, que tiene como punto de encuentro el Metro Universidad de Santiago, al exterior de la USACH. http://www.ivoox.com/declaraciones-presidenta-centro-alumnos-periodismo-udp-audios-mp3_rf_821701_1.html
De esta manera en la Escuela de Periodismo se vuelve a repetir el proceso que ha sido la constante a lo largo de todo el periodo de la movilización estudiantil, en el cual, cada vez que la Confech llama a marchar y parar, el CEP llama a plebiscito para que sea su alumnado el que defina si quiere adherirse al movimiento estudiantil. http://www.youtube.com/watch?v=Ib8l8LX0OIk



martes, 23 de agosto de 2011

Observe y juzgue

No pregunté ni nombre, ni edad. Sólo supuse, después de mirarla y escucharla un rato, que era una mujer universitaria que marchaba por la causa común de la educación. Sin embargo algo particular me llamaba su atención: no era una más dentro del montón, ya que cada grito que se escuchaba, ella los gritaba y cantaba desde adentro, como si quisiera terminar con toda su voz, con una pasión y euforia, que me dio la sensación de que estaba endeudada hasta por los codos, y que su ímpetu no era más que el desahogo de esa rabia contra el sistema, contra el presidente, contra los antiguos gobiernos, contra su universidad, contra el banco y quizás contra qué más. La verdad, no la quise interrumpir. Estaba tan motivada gritando entre la gente que caminaba aplaudiendo a su alrededor, que más me dedique a mirar que a conversar.

Me adelanté entre la multitud y pude ver que ya no era solo esa mujer la que le dedicaba tanta energía a la marcha. Cientos y cientos a mi alrededor gritaban con igual intensidad que ella, queriendo transmitir algo, queriendo ser escuchados. Manejando un mismo código que no toda la sociedad entiende y construyendo nuevos símbolos sociales.
Pese a que la marcha no se realizó por el trayecto ideal que el movimiento esperaba, los estudiantes literalmente se tomaron la calle para manifestar, a través de diferentes recursos, lo que querían transmitir: figuras de los ex presidentes, del presidente, callampas, militares, políticos, diablos, Transantiago. Entremedio batucadas que a ratos daban la sensación de estar en un carnaval, pese a que no había mucho que celebrar, sino, más bien, demandar.

Me da la sensación que si uno viese la marcha desde el aire (esta marcha en particular porque la lluvia hizo abrir muchos paraguas) se verían muchos colores y podría llegar a sentir que se me ponen los pelos de punta por la cantidad de gente que contiene. Porque es así. Es mucha la gente que compone este movimiento, mucha la gente que quiere ser escuchada y mucha la que quiere expresar: expresar su descontento, su rabia, sus necesidades, y sobre todo su empatía. Porque no todos los que están ahí marchando lo hacen por ellos. Muchos lo hacen por el beneficio que puede traerle al de al lado que sí lo necesita; y/o quizás ninguno realmente está convencido de que todo lo que piden y todo lo que consigan tendrá algún beneficio directo sobre ellos mismos, sino, más bien, para el futuro que se avecina y que merece algo diferente a lo de ahora.

Entre comentarios escuchados en el trayecto de la marcha de los paraguas, una de las conclusiones que puedo definir y que quiero agrupar más allá de las demandas puntuales sobre la educación, es que con esta movilización la gente se ha puesto en los zapatos del otro. Ya no está velando solo por su interés personal; ya no quiere ser catalogado como ese personaje individualista que antes se creía propio de nuestra sociedad.

Es importante mencionar que, sin duda, la marcha la compone gente muy diferente: distintas tribus urbanas, universitarios de privadas, escolares de municipales, personas de edad, pequeños de kínder, estudiantes de medicina, estudiantes de derecho, los sopaipas y los del Saint George. Es un homenaje a la diversidad, una gran diversidad que se agrupa como pocas veces para ser un ente que presiona por sus demandas y que se enriquece cada día más de la misma diversidad que los compone y que los une con la intención de comunicar, de hacerle saber al otro lo que está pasando a su alrededor; con la intención de ser escuchados y atendidos; un movimiento que no está quieto y que se manifiesta por una demanda colectiva, que pide y necesita comunicar.

Gabriela Castillo Anabalón

El descontento social en el centro de la realidad

Pasear por el centro un día cualquiera parece algo normal para mí. Es el barrio en donde estudio, se ve casi todos los días lo mismo. Pero no todos los días me detengo a fijarme cómo interaccionan las personas, de qué hablan, etc.


Por ello, hoy hago ese ejercicio: estoy más receptiva, me propongo conocer más de esta ciudad y de las personas que la habitan.


La gran mayoría de las personas con las que me encontré eran estudiantes y trabajadores y al hablar con ellos, se dejaba entrever en sus temas de conversación una fuerte influencia del contexto socio-político que se está viviendo en el país. La educación es un tema que no falta en ninguna mesa en estos días, y también está en las calles.


“Por un lado me gusta lo que está pasando, pero por otro lado me da mucho miedo lo que pueda pasar a llegar si esto sigue así”, me dijo una señora que caminaba por Vergara. Por otro lado, un alumno de Psicología de la UDP dijo que creía “que los estudiantes hemos cambiado la forma de mirar la educación que se tenía en el ciudadano común. Hemos puesto un tema muy importante sobre la mesa”


Pero así como hay personas que lo ven como algo tremendamente positivo para el país, hay otra fracción de la población y de las personas que transitan por el centro de Santiago que no piensan igual. "Yo vivo aquí en el centro y de verdad que estoy cansado de las marchas, ¿por qué no se van a otros barrios? a nosotros nos duele que se destruyan nuestras calles, nuestros edificios, y que esto sea visto como el lugar de descontrol social", me contaba un señor que vive en Gorbea con Almirante La Torre.


Hoy, 22 de agosto, aunque hay sol hace frío en la ciudad. Eso, de alguna u otra forma, también determina la forma de comportarse de la gente. “En invierno yo ando más achacada”, me contó una estudiante. “El frío me pone mal”. Y es que además del clima, hay un ambiente raro en la ciudad. Estamos viviendo una etapa de un seudo “estallido social” donde todos o casi todos están expresando sus descontentos.


No solo el frío tiene así a la gente. Hay un descontento generalizado hacia la clase política, por lo que conversé con muchas personas y, en la mayoría, una gran admiración a los dirigentes estudiantiles. “Que bueno que hayan personas que saquen la cara por cambios reales en el país, ahí a veces uno se da cuenta que los políticos no valen nada y organizaciones como la Confech o la CUT dan más la cara por toda la comunidad que los propios políticos”, me dijo un caballero de terno que venía de la colación e iba apurado al trabajo.


Y así, conversación tras conversación, observación tras observación, pude socializar más con mi propia ciudad, incluso con mi propio barrio, que a pesar de que todos los días me muevo por ahí, muchas veces no presto atención. Me gustó mucho este encuentro con mi ciudad y a pesar de que me sentí loca hablándole a la gente desconocida, me enriquecí con sus opiniones y fundamentos.



Por: Josefina Hirane


viernes, 19 de agosto de 2011

Libertad de comunicación, propiedad del ser humano

La libertad de emitir opinión o la de informar, sin censura previa, conocida genéricamente como libertad de expresión, se encuentra consagrada en el N° 12 del artículo 19 de la Constitución Política de la República. Éste es un derecho que progresivamente se ha ido incorporando a nuestra identidad, tal como se manifiesta actualmente en la generación de contenido y opiniones en las distintas redes sociales. Si bien el contenido de este derecho es difícil de precisar, primero, por lo que implica entender la libertad en una sociedad dominada por el control social, donde se establecen parámetros de libertad pese a lo que implica el concepto (“Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos”, según la RAE en http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=libertad ) y segundo, por la cantidad de aristas que contempla este derecho; hemos podido de a poco internalizarlo como un principio fundamental y como la fuente principal para poder manifestar, informar y buscar todo lo que se nos antoje. (“Derecho de la libertad de expresión: derecho individual de expresar, difundir o buscar por todos los medios al alcance, cualquier información de interés” http://www.derechoshumanos.udp.cl/archivo/casos/libertad-de-expresion-casos/).


Creo que lo más importante de contemplar este derecho como fundamental para nuestra sociedad y como parte de cada persona, es que éste es la base de defensa, argumentación y promoción de todos los otros derechos que se nos atribuyen a los seres humanos, solo por el hecho de existir. Comunicar es la esencia de lo que nos constituye como seres humanos, es una de las principales caracterizaciones que nos diferencia de los animales comunes, por lo mismo es fundamental tener claridad que la libertad de expresión, comunicación e información no tiene más límites que el derecho propio de impartir este recurso respetando, siempre, la libertad del otro.

Lo anterior es un paso que hemos obtenido como sociedad, un paso imperfecto que refleja tanto cosas positivas, como negativas de nuestra sociedad. Éstas últimas las debemos mejorar, ya que pese a que nos hemos apropiado de él, surge un problema respecto al respeto que se puede tener sobre éste. Un caso reciente que manifiesta la falta de respeto y vulneración de este derecho, es el ocurrido con el periodista de Radio Bío Bío, Nestor Aburto, a quien se le prohibió ingresar a cubrir y reportear un allanamiento efectuado por carabineros en la zona de Malleco, pese a que otros medios tenían la posibilidad y facultad de hacerlo. Según se relata en http://www.puroperiodismo.cl/?p=15660 , esta decisión fue tomada por un alto mando de carabineros, generando así un abuso de su poder y/o autoridad.

Sin embargo, y pese a lo perjudicial que resulta faltar a éste derecho, es necesario también ejemplificar el paso favorable que como sociedad se ha dado para poder ejercer este derecho de manera transparente. Ejemplo macro de este avance, es la ley de transparencia y acceso a la información, que permite que la información del Estado sea pública, incitando un proceso claro y “,que deja atrás el secretismo tradicional del aparato del Estado y supone un gran paso en la consagración del derecho de acceso a la información pública, derecho que resulta fundamental para consagrar una sociedad activa, interesada en los temas públicos y que ejerza un exhaustivo control sobre sus autoridades” http://www.derechoshumanos.udp.cl/wp-content/uploads/2010/01/05_livertad-de-exppresioc2a6un.pdf?utm_source=web&utm_medium=web&utm_content=es&utm_campaign=Informe+Anual+2009+Capitulo+5.
Sin duda la libertad de expresión es una herramienta que generara mucha utilidad en la sociedad, pero es necesario saber ocuparla para que no caigamos en el problema de la veracidad de lo que se publica. Creo que ahí es cuando nace la labor y el elemento diferenciador del periodista respecto al ciudadano común que posee este mismo derecho: la rigurosidad y precisión con la que se debe ejercer.